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Esto es lo que te pregunté hace unas semanas, justo cuando arranqué a investigar qué podíamos aprender del amor que mejorara la comunicación de nuestras marcas. Aparte de encontrar las respuestas en libros y entrevistas a profesionales de todos los ámbitos, quise saber tu visión, qué era lo que tenías que decir sobre ello.

Estoy encantada con todas las personas que se animaron a responder, y ya te adelanto que muchas de las respuestas están ligadas con lo descubierto sobre los elementos para que una marca enamore.

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Hace unas semanas que arrancó la investigación de “El Factor · C” , que pretende profundizar durante un año sobre cómo lograr comunicar para dejar huella a través de cuatro elementos pilar: el amor, la historia, la difusión y la comunidad. Por ahora, me he centrado en explorar el “amor”. Ya llevo recopilada un montón de información a través de libros, entrevistas y vuestras aportaciones. Si aún nos has participado puedes dejarme tu visión sobre el tema en este breve cuestionario.

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¿Cómo transmitir el mensaje de nuestra marca para que llegue a nuestro público?

Esta es quizás una de las grandes preocupaciones de cualquier negocio al enfrentarse al reto de dar a conocer sus productos o servicios. Como es un tema pilar, cuando empecé a pensar los contenidos de esta nueva temporada me di cuenta que no me bastaba con dedicarle un post largo y rollizo. Así que se me ocurrió que por qué no crear una serie de contenidos que giren entorno a esta temática.

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Hoy vengo a lo Marie Kondo. Aviso. Porque quiero poner un poco de orden en el caos y el estrés de tener que publicar un post nuevo cada semana.

La razón es que una de las preguntas que más me suelen hacer (y que yo también me hago) es la de ¿qué publico? Y en especial, si ya llevamos un tiempo escribiendo: ya no sé de qué escribir, ¿cómo encuentro nuevos temas? Hace un tiempo publiqué un post en el que te explicaba algunas fórmulas para encontrar de forma más fácil temas para escribir en tu blog que interesaran a tu público.

Pero, ¿y qué pasa con el contenido antiguo?

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Vídeo marketing

Hace unas semanas me llamó la atención un post en Linkedin que advertía del bajo impacto que tiene el vídeo online para las marcas y, en concreto, para compañías reconocidas a nivel mundial.

Se alimentaba en parte de los datos de un estudio que sacó en 2013, Pixability, una plataforma dedicada a la venta de anuncios en Youtube, sobre cómo están usando el vídeo marketing 100 marcas internacionales.

El dato controvertido era que más del 50% de los vídeos producidos por estas marcas tenían menos de 1.000 visualizaciones. Por tanto, el post de Linkedin concluía con otros datos que estos resultados eran desastrosos y que el vídeo online no acaba de funcionar, ya que lo que en realidad consume la gente y lo que funciona son, por ejemplo, los vídeos de gatitos.

Como me pareció una visión algo parcial, busqué el estudio de Pixability y lo leí a consciencia. Y sí, encontré éste más que mal resultado pero también entendí el por qué y su contexto. Bien sencillo, las marcas crean el contenido, producen vídeos, pero no dedican casi esfuerzos al vídeo marketing.

Y es que hacer un buen vídeo, con una historia, bien explicado, atractivo… a veces no es suficiente y se precisan acciones y tácticas para lograr un vídeo marketing efectivo. Existen 7 que considero esenciales.

Contenido relevante vs. publicidad

Hace poco que Disney y Banana Republic, entre otras empresas, lanzaron en Instagram vídeos publicitarios. En mi opinión, no creo que vaya a funcionar. Sí, que tendrán un gran número de visualizaciones, porque el feed de esta red social se basa en un orden cronológico -a ver lo que tarda Facebook en modificar su algoritmo-, pero no creo que consigan ningún tipo de engagement, el usuario lo percibirá como una intrusión y falta de coherencia con el contenido que podemos encontrar en Instagram.

Porque, al fin y al cabo, lo que importa y lo que funciona en realidad es la creación de contenido relevante, que aporte algo más al usuario, le beneficie y le sea útil. Algo que vale la pena remarcar como bien lo hace Paula Mastrangelo en su post “No es lo mismo contenidos que publicidad”. Hay empresas que ponen todo su empeño en vender sus productos o servicios en contenidos publicitarios y la gente ya ha aprendido a obviar este tipo de mensajes.

El usuario busca un contenido de interés, y eso no implica que la marca no esté presente. La marca y su mensaje están y el usuario lo sabe, pero no le importa consumir este tipo de contenido porque le ofrece una experiencia o unos conocimientos de valor.

Invierte en difusión

Otro de los problemas en el que caen muchas empresas es en no destinar dinero en difundir el vídeo. No solo basta con crear un vídeo increíble, si no también en saberlo promocionar a través de los diferentes canales disponibles tanto online como offline.

De hecho, en el reciente estudio de “Uso del Vídeo en el Marketing Digital en España”, 7 de cada 10 entrevistados, directivos de importantes empresas, no invirtieron en difusión en 2013. De esta manera, es difícil llegar al público objetivo y obtener las visualizaciones esperadas.

Las plataformas de vídeo marketing, redes sociales, influencers, marketing de afiliación… son herramientas que permiten a las marcas llegar al target adecuado y que éste visualice el contenido que se ha creado especialmente para él.

Integra el vídeo en la campaña de marketing

Si se desliga el vídeo que se ha producido de la campaña de marketing, es decir, que cada uno vaya por su lado y sean canales diferenciados, esto mermará sin duda la efectividad del contenido audiovisual. Ya hablé de ello en el post “Diseña un proyecto transmedia para tu marca”, con la aclamada experiencia ‘The Beauty Inside’, donde los vídeos eran la pieza central de toda una campaña publicitaria para promocionar el nuevo portátil de Toshiba e Intel.

Más vídeos, menos canales

El estudio de Pixability también pone de relieve que las marcas que producen más contenido audiovisual, de forma periódica y constante, son las que obtienen más visualizaciones en sus vídeos; frente aquellas empresas que producen menos vídeos y de forma eventual.

Sobre todo en el caso de Youtube, es muy importante cuidar nuestro canal y publicar contenido de interés para nuestros usuarios con una frecuencia de mínimo una vez por semana. Se tiene que entender Youtube como un gran servicio de televisión a la carta, donde tenemos nuestro propio canal.

Si este no ofrece contenido y no está actualizado nuestros usuarios se marcharán por donde han venido. Por otro lado, tampoco es buena idea crear multitud de canales, las marcas que más sobresalen son las que tienen menos canales pero más contenido.

Optimiza los vídeos

Si se cuelgan los vídeos en Youtube, es clave no descuidar el SEO para así lograr un buen posicionamiento en el que es el segundo buscador de internet. El título, la descripción, las anotaciones, las categorías… tienen que ir en consonancia en cómo queremos ser encontrados por nuestros usuarios. Por qué palabras van a dar con nuestro vídeo.

Además, embedar los vídeos en la web de la marca también es clave para lograr un buen posicionamiento en Google y, por tanto, lograr que más usuarios vean el vídeo.

La calidad no es tan importante

Sí que es cierto que cada vez más los usuarios son más exigentes y buscan una mayor calidad en los vídeos que consumen. No obstante, tampoco se tiene porque gastar mucho dinero para conectar con tu público.

Los casos en los que vídeos hechos con pocos recursos y con una calidad baja logran miles de visualizaciones son muchos, así que no conviene obsesionarse en exceso con este punto. Además, también es una puerta abierta a dejar entrar en el canal de la marca contenido creado por usuarios, que dentro de una estrategia de marketing planificada puede dar muy buenos resultados y conseguir un engagement importante.

Socializa tus vídeos

Unido al apartado en el que ha hablado de la difusión, no se trata solo de colgar el vídeo y dejarlo allí a ver que pasa. Las redes sociales como Twitter, Facebook o Google Plus son esenciales a la hora de viralizar contenido audiovisual. De hecho, la red de Zuckerberg ha actualizado sus métricas de vídeos, ya que espera competir en un futuro con Youtube respecto a los ingresos obtenidos por los vídeos colgados en la plataforma.

Y, tú, ¿has utilizado el vídeo marketing a la hora de promocionar tus productos y/o servicios? ¿Qué resultados has obtenido? Estaré encantada de que compartas tus experiencias en los comentarios. ¡Nos vemos allí!

Instagram vs. Youtube

¿Youtube? ¿Instagram? y no nos olvidemos de ¿Vine? ¿Qué red social es la mejor para desarrollar una estrategia de vídeo marketing? Bien, la respuesta es sencilla, eso dependerá de la estrategia que planteemos. No es lo mismo, difundir un vídeo en Youtube que en Instagram, cada red tiene sus particularidades y lo que queremos transmitir se adapta a ellas. El medio es el mensaje, que decía McLuhan.

Antes de embarcarnos en la increíble tarea de producir clips audiovisuales, se tiene que desarrollar una estrategia de vídeo marketing, que se basa en responder a una serie de preguntas clave. En este caso, las he adaptado al concepto de las 5W, empleadas en periodismo a la hora redactar las noticias, son perfectas para desgranar todos los componentes que conforman una buena historia. Y eso es lo que queremos transmitir en nuestros vídeos:


  • ¿Qué? ¿Qué quieres dar a conocer? ¿Cuál es tu objetivo? ¿Mostrar un nuevo producto? ¿Ofrecer un servicio? ¿Presentar una experiencia? Definir cuál es la idea y los objetivos que persigues es clave para empezar a trabajar en la historia que se contará en tu vídeo. Sin ella, estás perdido.

Youtube. Creo que tenemos que empezar a pensar en Youtube como una nueva televisión con multitud de canales para todos los gustos y estilos. Humor, cocina, deportes, belleza… hay muy buen contenido produciéndose en esta plataforma y creo que es una buena opción para cuando una empresa quiere dar a conocer sus productos, promocionarlos y producir contenido relevante que tenga un beneficio para sus usuarios.

En Youtube, es como tener tu propio canal televisivo. Como no hay límite de duración y prima la calidad te permite utilizar diferentes tipos de vídeo que mejorarán la comunicación de tu negocio: videotutoriales, explicativos, de producto, testimoniales, educativos

Instagram/Vine. Lo primero que se tiene que tener en cuenta, a diferencia de Youtube, es que los vídeos tienen una duración determinada, 15 segundos para Instagram y 6 para Vine. ¿Te parece poco? Depende de para qué y de qué idea quieras transmitir.

Como son vídeos cortos tienen que ser entretenidos, creativos y divertidos. Son perfectos para presentar un producto o para crear how-to’s, enseñar cómo se hace, por ejemplo, para eliminar los arañazos de tu parquet. La marca Lowe’s ya es una experta creando vídeos creativos de seis segundo sobre prácticos consejos que mejoran tu hogar, ya que se dedican a ello.


  • ¿Quién? ¿Cuál es tu público? ¿A quién te diriges? Es muy necesario elaborar una ficha completa de tu potencial cliente. Sé lo más riguroso y exhaustivo posible, cuanto más acotado esté tu perfil mejor llegarás a él y conseguirás tus objetivos.

Youtube. Es el segundo buscador de Internet y cada mes recibe más de 1 billón de visitantes únicos. Por tanto, es muy probable que tu público se encuentra aquí y que busque contenido que tu podrías ofrecerle. Por ejemplo, si eres una tienda de ropa, por qué no hacer una serie de vídeos sobre trucos de estilismo, al más puro estilo Modcloth.

Instagram/Vine. Al ser vídeos tan cortos y de fácil consumo atraen a un público joven, en Instagram más mujeres, urbanitas y muy al día de las tendencias y tecnología. Como nacieron siendo apps su consumo es a través del móvil, eso sí, Vine aún es una app aún poco utilizada entre los españoles.

La gente que acude a estas redes sociales busca entretenerse, inspirarse a partir de pequeñas cápsulas de información. Por eso, también se tienen que crear vídeos coherentes con la “línea editorial” de estas redes, elaborados con la misma calidad y estilo que la de los usuarios. Colgar un vídeo muy bien hecho, con una calidad impresionante roza ya al anuncio televisivo y, de hecho, Disney o Banana Republic han lanzado hace poco su vídeos publicitarios en Instagram.


  • ¿Dónde? ¿En qué plataforma vas a difundir tu contenido? ¿En todas? ¿Solo en una? ¿Crearás contenido adaptado para móvil? ¿Vas a hacer vídeos distintos para cada una de ellas? ¿Vas embedar los vídeos en tu web y los vas a optimizar para SEO? Hazte el máximo de preguntas que puedas en este campo y refina así tus resultados para que sean acordes y coherentes con las respuestas de los dos anteriores apartados.

Youtube. A estas alturas ya estarás cerca de saber qué es lo quieres transmitir y a quién y, por tanto, ya habrás decidido dónde situarte. Como habrás comprobado no podrás hacer el mismo contenido en Youtube que en Vine y, al revés, no tendría ningún sentido. Así que o te centras solo en una red, lo más sensato al inicio, o creas distintas estrategias para cada una de ellas.

Lo bueno de Youtube es que puedes medir los resultados de tu estrategia con su herramienta de análisis interna: número de visualizaciones, comentarios, suscriptores, perfil de usuario… Además de poder optimizar tus vídeos para SEO, lo que te ayudará y mucho a mejorar tu posicionamiento en Google.

Instagram/Vine. A diferencia de Youtube, estas redes no permiten añadir un título, keywords o anotaciones. Sin embargo, sí que dan la opción de incorporar una descripción con #hashtags, lo que se asemejaría a las palabras clave, ayudándote a ubicarte en las búsquedas de los usuarios y a generar tráfico a tu perfil y a tu web. Respecto a la hora de medir los resultados, se tiene que hacer uso de herramientas externas como Statigram (solo para Instagram) o Simply Measured.


  • ¿Cuándo? ¿Vas a publicar vídeos una vez por semana? ¿O solo cuando saques un producto? Al tener claro qué quieres decir, a quién y en qué plataforma puedes ya concretar la frecuencia con la que irás desgranando tus publicaciones.

Youtube. Esta plataforma necesita un ritmo de publicación elevado, como mínimo una vez por semana. Tienes que pensar que si alguien se suscribe a tu canal es porque le interesa tu marca y desea recibir información periódica. Tus usuarios decidirán cuando ver los vídeos pero si ven que tu canal no está actualizado ni reciben notificaciones se acabarán olvidando. En Youtube se suben 100 horas de vídeo por minuto, tienes bastante competencia, el usuario dispone de millones de horas de contenido para perderse, así que si quieres estar allí hay que ponerse las pilas.

Instagram/Vine. Si tu tiempo es limitado, entonces deberías reconsiderar Instagram o Vine. En estas redes el ritmo de publicación es más pausado. Como su uso se basa en un newsfeed de publicaciones clasificadas por orden cronológico, si alguno de los usuarios que sigues no publica a diario, no pasa nada, nadie acude a Instagram para estar al día. Como ya se ha comentado, el perfil de gente que consume estas redes busca inspiración y entretenimiento. Por ejemplo, Oreo es una de las marcas que mejor los están haciendo en Vine, su ritmo de publicación no es diario pero sí constante y sus contenidos son divertidos y atemporales.


  • ¿Por qué? En mi opinión, la pregunta más necesaria de todas. A veces hacemos cosas sin preguntarnos el por qué. Creamos una página de empresa en Facebook porque está todo el mundo ¿?, nos bajamos una app increíble que después no utilizamos y, en el tema que nos toca, creamos vídeos porque sí, sin una razón concreta. En el caso, de un perfil personal esto no tiene más trascendencia que la pura creatividad y sentido de la libertad, pero en el caso de una marca da una sensación de incoherencia. ¿Por qué Youtube y no Instagram? ¿O Vine? ¿Por qué producir un how-to y no un vídeo de producto? Piénsatelo bien antes de lanzarte a desarrollar tu estrategia de vídeo marketing.

Y, tú, ¿de quién eres? ¿Instagram, Youtube o Vine? ¡Di la tuya en los comentarios!

Expande la historia de tu marca

¿Transmedia? ¿Storytelling? Seguro que has oído hablar de estos conceptos. Son términos que ahora están de moda, pero que existen desde hace muchos años atrás pero que nunca se les había llamado por este nombre.

Empecemos por el storytelling, que se podría traducir como el arte de contar una historia. Y, aplicado al marketing, diríamos que sería contar una historia para transmitir el mensaje de una marca o negocio con el fin de lograr un objetivo.

Te quedará más claro con el vídeo de Google “Reunion”, que es un gran ejemplo de storytelling. Una historia muy emocional de dos amigos separados por la división de India y Pakistán en 1947, cuando eran niños, y que se vuelven a encontrar gracias al buscador de buscadores.

Este vídeo consigue los objetivos de todo buen storytelling:

  • Cuenta una historia emotiva, entretenida e inspiradora. Conmueve y llega al espectador.
  • Trasmite un mensaje. En este caso, el de que Google te ayuda a encontrar también aquello “intangible”, la infancia, las vivencias…
  • Genera engagement. Al jugar con las emociones, Google se acerca aún más a los usuarios, se humaniza y crea confianza. En Google se puede encontrar hasta aquello más difícil.

¿Por qué te cuento sobre el storytelling si también ibas buscando respuestas sobre el transmedia? Pues, porque sin una buena historia el transmedia no tiene sentido, no va a funcionar.

Fue Henry Jenkins en 2003, cuando era profesor del MIT, cuando introdujo casi sin quererlo el concepto transmedia, que en esencia se trata de expandir un relato (storytelling) a través de diferentes medios y plataformas.

Es importante que en cada punto donde se conforma la historia, se cuenten diferentes partes de esta. Todos los puntos están interrelacionados pero el usuario tiene que poder acceder a la historia por cualquiera de ellos y tener una experiencia completa sin tener que haber pasado previamente por los otros medios y plataformas.

Es decir, y pongo un caso práctico, “The Matrix” es uno de los ejemplos más conocidos de narrativas transmedia. Tenemos las películas, los cómics, el juego online, los videojuegos, los cortos animados ‘Animatrix’ y una novela.

En cada uno de ellos se explica una parte del mundo de “The Matrix”, y se pueden consumir individualmente sin que eso implique que te pierdas algo de la historia. Aunque sí que es cierto que si pasas por todos los medios tendrás una experiencia narrativa mucho más completa que si, por ejemplo, solo ves las películas.

El campo donde se está trabajando más transmedia es en el del entretenimiento, pero en el caso de las marcas es algo que se lleva haciendo desde hace tiempo.

Las campañas publicitarias casi siempre están pensadas en contar una historia, que enganche al espectador y a través de la cual poder vender sus productos y/o servicios.

Intel y Toshiba llevan haciendo esto muy bien desde hace varios años con sus series “Inside”. La más aclamada y premiada en el Festival de Creatividad de Cannes en 2013, es ‘The Beauty Inside’.

Para diseñar una narrativa transmedia hacen falta tres cosas: un mundo, personajes y una trama.

En ‘The Beauty Inside’, la trama se basaba en un chico, Álex, que durante toda su vida se despierta cada día en un cuerpo diferente, su apariencia es distinta cada vez, y un buen día se enamora de una chica, Leah, pero sabe que ella no lo reconocerá al día siguiente. Pero Álex se va a dar cuenta que la belleza está en el interior: ‘The Beauty Inside’.

Tenemos entonces, la trama, tenemos el mundo de un chico que cada día es en apariencia alguien distinto y, tenemos los personajes Álex y Leah.

¿Qué más necesita una narrativa transmedia para merecer este nombre? Los usuarios y las distintas plataformas de expansión.

Intel y Toshiba supieron jugar bien las cartas. Y como el personaje principal de la historia cambiaba cada día de imagen, montaron una audición online donde cualquier persona podía grabar su vídeo y enviar su foto para ser el próximo Álex.

The Beauty Inside

Eran también los propios usuarios los que votaban a los mejores candidatos al papel protagonista. Los escogidos fueron los encargados de rellenar los vacíos de los seis episodios de la webserie, con posibles experiencias vivenciales de Álex. Por lo tanto, ningún proyecto transmedia está completo sin que los usuarios tomen parte activa en él, lo que se conoce como el user generated content.

The Beauty Inside AudiciónPor otro lado, las plataformas que se utilizaron, cada una destinada a expandir una parte de la historia, fueron el blog, Youtube (como repositor de vídeos), la web del proyecto y Facebook (donde se realizaba el casting online).

¿Y todo esto para qué? Pues para dar a conocer y vender el Toshiba Portege Ultrabook, y es que Álex registraba todas sus experiencias en este ordenador, al cual tiene un afecto especial. ¿Los resultados?

  • 70 millones de visitas
  • 26 millones de interacciones
  • 97% de votos positivos en Youtube
  • Un incremento del 66% de la percepción de la marca para Intel y del 40% para Toshiba
  • Un aumento de las ventas del 300%

Es evidente que no todas las marcas pueden permitirse expandir una historia a estos niveles y con los mismos medios que utilizan unos gigantes como Intel y Toshiba.

Pero aunque sea en pequeña escala, tenemos que acostumbrarnos a pensar en dar a conocer nuestros productos y/o servicios de una forma expandida y a través de una buena narrativa. Además, disponemos de herramientas muy accesibles y económicas a nuestro alcance: redes sociales (Facebook, Instagram, Pinterest, Twitter…), blogs, foros, infografías, vídeos…

Así que la próxima vez que crees un nuevo producto y servicio, párate un segundo, y piensa si puedes hacerlo transmedia con un storytelling que emocione. ¿Por qué a quién no le gusta que le cuenten una buena historia?

¡Te espero en los comentarios!